Japón

Japón

23 de abril de 2016

Un día tranquilo

Kiyo tuvo una reunión de trabajo ayer a la noche, hasta las 3 am... Como uruguaya, ese tipo de cosas se viven como un "choque cultural" ya que en Uruguay muy pero muy rara vez alguien tendría una reunión de trabajo hasta tan entrada la noche.

Por otro lado, aquí también es muy común salir a beber luego del trabajo. El jefe o compañeros de trabajo lo proponen y aunque uno desee regresar a casa, la mayoría de las veces se debe aceptar ya que la salida luego del trabajo es parte de la relación y la buena comunicación laboral. 
Antes, este tipo de invitaciones (en las que siempre se bebe alcohol) eran consideradas una obligación más dentro del trabajo, pero en la actualidad la justicia ha actuado para hacer valer el derecho del trabajador para decir que "No", sobre todo ante la invitación del jefe. Sin embargo, dudo mucho de que en la realidad los trabajadores declinen las invitaciones a beber (los japoneses tienden a evitar las respuestas negativas).


Volviendo a lo nuestro... 

Hoy tuvimos un riquísimo almuerzo casero cocinado por la abuela de Kiyo: Nimono (algo así como un estofado o guisado de vegetales y carne), kara age (pollo frito japonés), verduras salteadas, ensalada y por supuesto arroz (el arroz es considerado el plato principal y está relativamente en todas las comidas).







A la tarde aprovechamos a salir a ejercitarnos un poco. A unas cuadras hay un largo camino para peatones que casi no es interceptado por calles, por lo que, de alguna manera, da la sensación de hacer ejercicio por la rambla de Montevideo (a muy grandes rasgos).










Por la noche, monté una bicicleta por primera vez después de 4 años (la última vez fue en Japón, en el 2012). Probablemente debido a mi torpeza, nunca he podido andar en bicicleta con la gracia con la que la mayoría lo hace... pero supongo que también en este caso la frase "la práctica hace la perfección" se aplica, por lo que no me he dado por vencida...

Fuimos en bici a una tienda muy popular en Japón llamada "Don Quijote" o "ドンキホーテ". Allí se vende todo tipo de cosas (ropa, curiosidades, electrodomésticos, cosas para la casa, comestibles, etc) y a un buen muy buen precio. A quienes planean visitar Japón, deberían sin dudar ir de compras a un Don Quijote.







Como fan de Star Wars no pude evitar quedar enamorada de algunas figuras y tazas de esa temática.









Al regresar cenamos otro típico plato de la región: "Curry" o "Kare raisu" (カレーライス). Una deliciosa salsa de curry con verduras y carne sobre arroz. Y en mi opinión, no hay mejor curry que el curry japonés (aunque en Montevideo no se consigue, pueden adquirir cajas de curry en Buenos Aires, en el barrio chino).







Y para terminar el día, reportándome a través de este blog, junto a un vaso de refrescante cerveza japonesa. "Kanpai" ("Salud" en japonés).












22 de abril de 2016

Nuevo diario que comienza...

Hola a todos desde Japón!


Sí... escribí bien! Japón... al otro lado del mundo y después de alrededor de 30 horas de viaje desde Uruguay! Con 12 horas de diferencia y escribiéndoles desde el futuro; mientras que en Uruguay son las 17 am del 22 de abril, aquí son las 17 pm del 22 de abril...

Para ser más precisa, les escribo desde Tokyo, desde un "Family Restaurant", después de haber ordenado "Drink Bar" (bebidas libre) en un japonés "cavernícola".





Sentada, junto a la ventana, con vista a la calle...






Al parecer, la diferencia horaria la vengo llevando muy bien. La clave reside en haber dormido durante el vuelo Dallas-Tokyo (cuando aquí, en Japón, era de noche). Y ya que mis habilidades para quedarme dormida en un avión son pobres opté por una pequeña ayuda (¡gracias fármacos por existir!).






Segunda vez en Japón. La primera vez en 2012. Ahora, me encontré con un aeropuerto diferente y un personal aún más amable.







Y al salir del aeropuerto, pude ver un Japón muy lluvioso pero tan ordenado como siempre.








Primera parada: un muy pequeño y acogedor café de crepes. Café au lait y un crepe de chantilly, banana y salsa de chocolate. Después de todo, soy una pastelera en Japón...una foodie de alma, ansiosa por probar y probar comida.














En Japón llevan la comida a otra dimensión. Si hay algo que por naturaleza es rico, los japoneses se esfuerzan al máximo y encuentran la manera de hacerlo 100 veces más rico. 








Lo siguiente fue dejar las valijas, tomar un pequeño descanso y volver a salir por la cena: Ramen.
Y realmente no podía ser de otra manera. Desde que vine a Japón, me he convertido en una ferviente fanática de la sopa de fideos japonesa más famosa del mundo.

En este caso se trataba de un caldo consistente y sabroso, dos piezas de cerdo cocinado a fuego lento en una salsa maravillosa, fideos exquisitos y cocidos a la perfección, ajo y muchos brotes de soja. Me pregunto si así será el paraíso...






Y aquí me tienen! Segundo día y horas después de un almuerzo delicioso: cerdo empanado y huevo sobre arroz con alguna especie de salsa y una riquísima sopa "tonjiru" (sopa de miso a partir de caldo de cerdo). ¿Tamaño de las porciones? Grande!







El comentario que siempre he escuchado sobre Japón: "Es un país muy caro".
Y para tirar un mito abajo, les cuento que, en lo que a comida respecta, se encuentran muchos restaurantes en donde por un bajo precio se obtiene un plato nutricionalmente completo y, por sobre todas las cosas, exquisito. Tal fue el caso del almuerzo de hoy: por tan sólo 500 yenes ($125 uruguayos) comimos el "lunch set" (el mismo de la foto). Además, las bebidas como el té o el agua están incluidas! Y tampoco hay que pagar propina bajo ninguna circunstancia! Les parece que pueden comer algo así en Uruguay por ese precio? Yo no lo creo.






Para quienes pensaban que la comida japonesa era solamente sushi, espero ir brindando más información de a poco.


¡Gracias por seguir leyendo mis aventuras!





Me despido por hoy, pero muy pronto volveré con más novedades.


21 de noviembre de 2014

Último capítulo

El viaje terminó...

Ya en Montevideo, puedo reflexionar sobre todo lo vivido y aprendido. Y ahora, con más tranquilidad, compartir un poco de los últimos días en Estados Unidos.

Días de exploración de pastelerías y de puro turismo.

Visitamos Boston.... Una ciudad muy europea! Hermosísima!






   


 Y como no podía ser de otra manera, aproveché a comer algunos postres allí. En una pastelería recomendada y que se encontraba justo al lado del hotel. Probé un postre de chocolate y un tiramisu de calabaza. Mi opinión: he probado cosas mucho mejores!


Luego viajamos en tren (amtrak) hacia Nueva York. De la Penn station, en Nueva York, al hotel, teníamos sólo media cuadra, por lo que fue verdaderamente conveniente! Nos alojamos en el hotel Pennsylvania... un hotel ubicado en pleno centro de Manhattan... aunque un hotel con muy mal servicio, muy antiguo y desprolijo (mientras caminaba por los largos pasillos que conducían a la habitación... me sentía en una película de terror.... al estilo "El resplandor"), con habitaciones de aspecto sucio.... En fin...un hotel carísimo, sólo por su ubicación...


 En Nueva York hicimos mucho! Adquirimos los tickets para el hop on hop off y el new york pass. Según experiencia personal, está bueno realizar todo el hop on hop off para conocer la ciudad... pero luego, es preferible viajar en subte, ya que de lo contrario, el ómnibus del hop on hop off, demora una eternidad por el tránsito! Mi consejo es, comprar el hop on hop off, por uno o dos días y el new york pass por toda la estadía... El new york pass es una tarjeta que permite entrar gratis a un montón de atracciones turísticas. Vale la pena de verdad!Y utilizando el subte (es muy fácil!) viajas rápido a cualquier lado!

Rockefeller center, top of the rock, compras en tiendas departamentales, visita al museo de historia natural, crucero por la bahía, estatua de la libertad, memorial, paseo en bici por el central park, china town y little italy, caminatas por el centro de manhattan, comidas "étnicas", harlem.... y mucho más...

























Y por supuesto, visitas a  muchas pastelerías!!!!! Algo que me llamó la atención y que cabe destacar: probé el cannolo de Carlo's Bakery (Cake Boss), y probré cannoli de otras pastelerías famosas italianas... pero al final, el mejor Cannolo, fue el de Carlo! La masa del cannolo perfecta! el relleno muy rico (aunque yo le agregaría alguna variente para hacerlo aún más interesante). A quienes visiten Nueva York entonces, les recomiendo pasar por un cake boss café y comprarse un cannolo! Eso sí, pasen por la noche, antes del cierre, para evitar hacer cola (durante el día siempre está lleno!).






A todos los que me han seguido por éste medio: Muchas gracias!!!! Después de todo, un blog es imposible de realizar si no hay lectores!

Pueden continuar leyendo mis entradas a través del blog de Madame Chocolat: http://tortasdecoradasmadamechocolat.blogspot.com/


Y no es un adiós, es un hasta luego! :D